domingo, 19 de agosto de 2007

The dreamer's disease-

Y lo perdí de nuevo. Me niego a pensar que esa fue la última vez que lo ví. En realidad, para qué quiero verlo?? Maldita naturaleza masoquista. Necesito convencerme de que no es como yo creo.
Lo inventé tan divinamente, que me enamoré de mi obra. Y sí, a veces pienso en él, momentos en los cuales mi mente realiza el arduo trabajo de repartirse entre la mística y el boicot intrínseco.
Es que, desde que lo conocí sentí algo, una conexión que trasciende la frontera de la realidad, del tiempo... lo conozco de otra vida, seguramente. Suelo pensar que si no es acá, en este universo, en otro lado lo voy a encontrar, siempre. En la próxima vida lo voy a conquistar.
O quizás, me haya equivocado, y no exista nada, ningún chispazo energético entre él y yo, y sea simplemente una lunática. Jajaja, qué perturbador!!
Sin embargo (y lamentablemente) , esta es la vida que vivo. Es el ahora y hoy. Mañana nadie sabe. Pero, ayy, es muy extraño lo que siento, porque me encanta perderme en estos deseos de que algún día, en algún lugar, lo voy a tener... y después, la cruel realidad golpetea mi cerebro: " no seas ingenua, vos querés tener algo que creaste y no existe, nada es como pensás"
Está en lo cierto. Crear imágenes surrealistas me pasa muy seguido. Peligrosa característica que voy a tener que manejar...
De todos modos, lo extraño. Probablemente a su imágen especular... Qué interesante ( y frustrante al mismo tiempo) darme cuenta de esto...


En fin, odié esto. Patético pseudo diario!



Me fui a ahogar estas ideas en otro mar.

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