El cuarto camino o cuarta filosofía como la describe Jesús en los Rollos de Mar Muerto, usa de una
manera ladina las partes necesarias de las otras tres vías. En lugar de alcanzar el dominio completo de
alguna función, usa el mínimo dominio de cada "centro": el instintivo, el de movimiento y el emocional.
Habiendo así alcanzado el control sobre estas "partes" uno está listo para "preparar el camino", es
decir, desplazarse hacia un dominio general de la mente-cuerpo purgando los elementos innecesarios.
El cuarto camino o "trabajo" al contrario de los otros tres que demandan aislamiento, debe llevarse a
cabo en medio de la vida ordinaria y, ejecutado adecuadamente puede ser alcanzado en dos años.
El avance del cuarto camino (el camino es siempre y en todas partes el mismo, sólo difieren los
métodos de abordarlo) es definido por el nivel o "escala" de organización de la conciencia, lo cual
puede ser referido como "los cinco estados del ‘yo’". La gente que no puede encontrar un camino las
hay en abundancia, están compuestas de miles de "yoes" diferentes que alternadamente toman el
control del cuerpo-mente, tan sólo para ser sustituido por otro "yo" minutos, o aun más frecuente,
segundos más tarde. Por ejemplo, un "yo" promete levantarse temprano, que es el "yo" que se va a la
cama, luego el "yo" que se despierta en la mañana no teniendo idea de la promesa hecha, decide seguir
durmiendo. Similarmente ocurre con la comida, el sexo, el dinero, los trabajos, las relaciones; un "yo"
promete "hacer" algo que otro "yo" debe llevar a cabo y al último nunca se le informa del compromiso.
Aunque el "sabor" de esta verdad es un tanto amargo, se necesita poca investigación para que la
demuestren rápidamente ustedes mismos. En el trabajo este estado de pluralidad es llamado "sueño".
En alguien que empieza a buscar se ha formado lo que se llama el "centro magnético". Esto puede ser
entendido como un grupo de "yoes" que tiene un interés común que yace más allá del terreno de la vida
ordinaria. Tienen el sentido de algo más significativo que el deseo pasajero de "yoes" menores y busca
respuesta a las inquietudes y a las eternas preguntas de la humanidad, así como a las desconcertantes
inconsistencias de sí mismos. Es este centro magnético el que guía a la gente hacia el trabajo
Tal como para todo estado de conciencia del centro magnético en adelante, hay "ejercicios prácticos"
que estabilizarán o "cristalizarán" este grupo de "yoes" que están buscando la verdad.
El trabajo caracteriza estos cinco estados como una escalera que conduce al "camino" el cual se inicia
en la parte superior de la escalera. El segundo paso es llamado mayordomo interino. Para que ocurra el
mayordomo interino es necesario cierto balance de las funciones (antes mencionadas). Esto se logra a
través del grupo de "yoes" que comienza a organizar la "máquina". A medida que las funciones y la
energía o combustible que usan son estudiados hay desplazamientos que se deben a la observación
misma. Esto puede ser comparado alegóricamente con niños que saltan en una cama y se detienen
cuando el padre asoma la cabeza por la puerta.Aunque los resultados parezcan dramáticos este método
de cambio tiene límites definidos. Al cristalizar el mayordomo interino a través de ejercicios práctico
nos convertimos en el "hombre equilibrado" en el cual los "centros" o funciones han asumido los roles
y la importancia que les son propios.
Si un maestro es de ayuda en los dos escalones previos, se vuelve indispensable para el tercer escalón,
el cual es llamado mayordomo. Mientras el mayordomo interino no tiene autoridad definida y
únicamente observa, el mayordomo puede hacerse cargo. Antes de mayordomo únicamente existen dos
niveles de conciencia para nosotros: el sueño (en la cama) y el "estado de vigilia" el cual también es
llamado sueño en el trabajo. Con mayordomo interino logramos vislumbres ocasionales de un tercer
estado de conciencia que con frecuencia es descrito en algunos libros como despertar espiritual.
Aunque estos vislumbres se pueden alcanzar en condiciones externas especiales, usualmente con el
retiro del flujo de la vida, así como escenarios naturales majestuosos, rápidamente retrocede cuando
"bajamos de la montaña". Con el mayordomo este estado está disponible permanentemente, hemos
trasladado la montaña a nuestro mundo interior. Adicionalmente hay un marcado cambio de visión, de
"ver" que puede aproximarse vagamente a cambiar de cientos de colores a millones de colores en un
monitor de computadora.
El cuarto nivel de conciencia que ocurre con la cristalización del amo, el cual es en sí mismo el cuarto
escalón, completa la escalera, la preparación para el camino y se abre al camino mismo. Solamente a
partir de este nivel puede uno ser descrito con precisión como estando en el "camino" del cual se
habla y es aludido en todas las enseñanzas religiosas, místicas y filosóficas. Un término en particular
necesita definición o "des-definición", a saber, "comprensión". Ordinariamente decimos que
entendemos algo tan pronto como encontramos una etiqueta para ello, un lugar en nuestro archivo por
así decir. En el cuarto camino "comprensión" es el resultado del "conocimiento" y del "ser". Esto puede
ser visualizado como "conocimiento directo" o más ligeramente como experiencia, lo cual ha sido
descrito como "cuando ni siquiera un pensamiento cabe entre usted y lo que usted sabe".
Hay muchos ángulos sobre cómo abordar el cuarto camino y este es sólo el esquema técnico más breve.
Se puede decir con seguridad, sin embargo, que una vida de estudio y evolución es posible y está
disponible. En términos bastante simples, concisos y exactos, el trabajo nos demuestra las bases de
todos los misterios de la vida, desde la creación al infinito en todas direcciones.
