Ok. Llegó el momento de enfrentar la realidad, de sacar fuerzas de donde no hay, de armarse de aquella sabiduría que quién sabe dónde quedó. No hay alternativa. Es salir a luchar o quedarse a perecer cobardemente.
Buscando incesantemente algo que me ayude a "descifrarme" siento que me pierdo aún más. Es un laberinto sin salida, con atajos. Pero, en última instancia, ¿para qué demonios me sirven los atajos? No quiero seguir postergando lo urgente, deseo tanto salir de este estado de adormecimiento y búsqueda, para enfocarme en lo que realmente me interesa. Já, ¿ lo que realmente me interesa? Si alguien lo sabe, apreciaría mucho que me lo comunicara.
¿Habrá quizás algo, alguna veta, que no haya descubierto en mí? Ayy Dios, si sigo interrogandome tanto nunca voy a poder avanzar en nada!! Sin embargo, este es también uno de esos temas "impostergables", que tendré que afrontar en algún momento. De lo contrario, siempre estaré girando en el mismo círculo, sin un sentido ni una dirección, no digo definida, pero por lo menos, aproximada.
Anyway, debo despertaaaar!!! Basta de enredarme en sueños y pesadillas, tengo que tratar de vivir, aunque no me guste ni un poco. Así es la cosa, al menos hoy por hoy.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
sábado, 3 de noviembre de 2007
Odio poner títulos
Qué demonios hacer cuando no se te ocurre nada? Pero nada de nada, es decir, ni siquiera una foto y un estúpido comentario para subir al flog.
Algo debe estar ocurriendo, algo interno. Quizás es el momento que he estado esperando taanto tiempo, la introspección conduce a estos silencios forzados.
Y después, ojalá, irrumpan nuevamente los deseos de escribir, de comunicar, de sentir...
Es como un agotamiento en aquellos días de ocio, en que las responsabilidades diarias te dan un respiro. No debería ocurrir. Debería relajarme, no pensar. Pero no, siempre tengo algo dándome vueltas por la cabeza, y no logro desligarme de esa necesidad de preocuparme, obviamente inherente a mí.
Creo que esto de empezar de nuevo no ha sido tan malo después de todo. Todo absolutamente ocurre por alguna razón. Eso es incuestionable.
Hoy no me siento "perdida ni desorientada". Estoy simplemente aburrida, lo que tiene soluciones inmediatas y por lo general efectivas.
En fin, hay varias cosas sobre las que deseo escribir, tantas que se mezclan y forman una miscelánea surrealista casi indescriptible mediante las palabras. Lo sé, lo sé, al principio dije exactamente lo contrario. Cúlpese a mi ambigüedad innata por tal desfasaje.
Algo debe estar ocurriendo, algo interno. Quizás es el momento que he estado esperando taanto tiempo, la introspección conduce a estos silencios forzados.
Y después, ojalá, irrumpan nuevamente los deseos de escribir, de comunicar, de sentir...
Es como un agotamiento en aquellos días de ocio, en que las responsabilidades diarias te dan un respiro. No debería ocurrir. Debería relajarme, no pensar. Pero no, siempre tengo algo dándome vueltas por la cabeza, y no logro desligarme de esa necesidad de preocuparme, obviamente inherente a mí.
Creo que esto de empezar de nuevo no ha sido tan malo después de todo. Todo absolutamente ocurre por alguna razón. Eso es incuestionable.
Hoy no me siento "perdida ni desorientada". Estoy simplemente aburrida, lo que tiene soluciones inmediatas y por lo general efectivas.
En fin, hay varias cosas sobre las que deseo escribir, tantas que se mezclan y forman una miscelánea surrealista casi indescriptible mediante las palabras. Lo sé, lo sé, al principio dije exactamente lo contrario. Cúlpese a mi ambigüedad innata por tal desfasaje.
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