
Naturaleza soberbia
ante tus ojos de Hiedra.
El Sol se despierta
sobre ríos de penas
que bañan tu alma, silente y etérea.
En un lejano planeta
se escondió tu sonrisa
y la tristeza te invade
con su disfraz de brisa.
El cofre de tus sueños aún está cerrado
la llave mágica fue hurtada por el lago.
Sin embargo, ese aroma, esa música...
por un instante te despierta.
Colores, perfumes, cielos y flores,
todo se mezcla en graciosa armonía.
Y ahí está la luz, esquiva y radiante, que quisieras atrapar.
Pero no, es mejor así.
Es mejor soñar.
ante tus ojos de Hiedra.
El Sol se despierta
sobre ríos de penas
que bañan tu alma, silente y etérea.
En un lejano planeta
se escondió tu sonrisa
y la tristeza te invade
con su disfraz de brisa.
El cofre de tus sueños aún está cerrado
la llave mágica fue hurtada por el lago.
Sin embargo, ese aroma, esa música...
por un instante te despierta.
Colores, perfumes, cielos y flores,
todo se mezcla en graciosa armonía.
Y ahí está la luz, esquiva y radiante, que quisieras atrapar.
Pero no, es mejor así.
Es mejor soñar.
