Y sí, era necesario... a veces hay que "humillarse" un poquito y decir la verdad. Bueno, creo que una situación así no merece estar categorizada como humillación. ¿Qué tiene de bajo hacer un poco de lado el orgullo y confesar las verdaderas intenciones? Está bueno ser auténtico.
Así y todo, no conseguí lo que quería... o quizás sí. Sí, esto es lo que necesitaba. Ahora a redireccionarme.
Es un excelente momento para empezar de nuevo, todo naturalmente está comenzando, nuevos ciclos, nuevas actividades.
Es extraño... fue casi como un alivio despojarme de mi personaje por ese pequeño instante y ser yo misma, la verdadera. Fue un alivio, pero al mismo tiempo casi como una frustración, una sensación de haber quedado irremediablemente al descubierto. Desprotegida.
Y luego, el impacto, no obtener lo que deseaba. Claro que ya a esta altura, después de tanto trajín, soy casi invulnerable a esto último. Me afectó un momento, pero luego eso afortunadamente se desvaneció en el aire y fue reemplazado por nuevos y mas constructivos pensamientos.
Andy, el personaje, diría: "tu tiempo se acabó, no sabés lo que te estás perdiendo", con su altísimo autoestima y confianza en sí misma, con esa soberbia casi intolerable, pero sorprendentemente muy bien aceptada.
Con cara de indeferencia sigue bailando al compás de todo ritmo que suena, siempre posando, procurando que la sigan mirando, sin importar por qué, pero teniendo la certeza de que ella es el centro de atención. Es la reina de la pista. Camina por todo el lugar, se desliza, siente que es suyo, que le pertenece... está enojada/decepcionada, pero lo disimula tan divinamente que cualquiera creería que es la persona más feliz.
Inevitablemente, la noche en algún momento termina y así cae el telón. Andy llega a su casa, se quita sus atuendos, su maquillaje, se acuesta en su cama y enciende un cigarrillo. Eso es un ritual ineludible, pero para la verdadera Andrea, ahora ya es ella misma. Y comienza a reflexionar y a pensar en todo lo que le dejó esa noche, o lo que le arrebató.
Y juzga su actuación en cada escena, sus diálogos... ¿ se habrá extralimitado en algunas palabras? ¿Habrá seguido el libreto al pie de la letra?
Qué más da. Ya está. El mundo onírico siempre podrá reconfortarla.
Y al otro día, termina escribiendo cualquier cosa menos la idea original. Es lo que le sale. Ella ama la espontaneidad.
Lo que actualmente le preocupa es ser descubierta, ¿habrá sido muy evidente?
No importa, existen los pretextos, y ella es muy convincente.
Se pregunta si alguien, en algún lugar, será capaz de ver todo lo que ella es, no lo que muestra, todo el amor que tiene para dar... y que se muere por recibir. Siente que la vida no tiene sentido sin amor.
Ése es su más profundo pesar. Su eterno suplicio, su delirio...
Y se rehúsa a rendirse, quizás en una demostración masoquista, quizás en un suspiro de esperanza.
***
domingo, 9 de marzo de 2008
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1 comentario:
como una fuerza del mas alla, presiento como estas. y por eso te amo tanto, por que el brillo de tus ojos reflejan a la andy que conozco, la que sos, lo que sentis... es que ese es el secreto de ser amigas...
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